viernes, 15 de marzo de 2013

Es Pedro Colón Cristóbal Madruga?





Durante años he tenido un sueño recurrente; una y otra vez me encontraba haciendo de nuevo la “mili”  en tierras extremeñas, allí donde la patria me había llamado de mozo, finalizando la década de los setenta.

Por ello, el día que me pasaron aquella llamada, de parte del Capitán de Navío D. Alfonso Philippot a punto estuve de saltar de mi asiento y cuadrarme hasta que comprendí que aquella época pasó y que nada dejé pendiente en ella.

-          Dígame, en qué puedo servirle, contesté eligiendo el verbo con cierta maldad.

Una voz femenina me indicó que no podía ser capitán de navío quien me hablaba, aunque tampoco había que descartarlo.
      
-          Soy la esposa del capitán de Navío Alfonso Philippot. Estamos contactando con las personas más representativas (¿) de cada provincia de las cuatro de Galicia, para hacerles llegar los esfuerzos que mi marido el Capitán Philippot, remarcó con intención, ha llevado a cabo tendentes a estudiar y desentrañar la identidad de Cristóbal Colón, personaje que tan encontrados sentimientos suscita en la mayor parte de la población.


Aquí la timbrada voz femenina, adaptada sin duda a estas lides, realizó una breve pausa, atenta a las evoluciones del estado de ánimo de la persona que tenía al otro lado.
La persona que tenía al otro lado, gallego como seguramente era ella, se agazapó inmóvil intentando averiguar por donde venía el oleaje del navío del Capitán.
Ante el respetuoso silencio de su interlocutor, aquella voz femenina continúo con su bien estudiado discurso:

-          A pesar de cuánto se ha escrito acerca del Almirante, son muy escasos los testimonios que de él tenemos hasta su edad adulta; es aquí, en la edad temprana, en donde radican las claves para conocer su estirpe y su nacimiento.

De nuevo hizo una pausa, tal vez esperando alguna ayuda por mi parte.

-          Y de qué modo puedo ayudar en esa investigación. Mis conocimientos sobre Cristóbal Colón se limitan a saber que las carabelas eran de madera y las velas de tela.



Era la señal que esperaba para sonreír abiertamente y continuar, ya en un tono más cercano, como  saboreando la presa que imaginaba abatir.

-          No se preocupe, ese esfuerzo ya lo ha realizado el Capitán Philippot, recopilando   toda la información necesaria que ha plasmado en un libro que queremos presentarle.

Acabáramos. Eso era. Buscaba financiación para los viajes de su Capitán en busca de los orígenes inciertos del Almirante.
 De todos modos, respeto profundamente que la gente sepa vender su esfuerzo y la persona que me hablaba sin duda sabía cómo hacerlo y sobre todo valoro la capacidad de perseguir una ilusión y vivir de ella.
Llegado a este punto sabía que o debería decir no, o si continuaba tendría que apechugar con las consecuencias y ser colaborador necesario de las investigaciones del Capitán Philippot. Y  dejé  que continuase.

-          El resultado de sus investigaciones  se presenta en una caja decorada con motivos acordes a aquellos tiempos y en papel brillante de máxima calidad, firmado por el autor y personalizado. Dígame, espetó sin esperar respuesta alguna, cómo se llama su señora. Su nombre de usted  ya lo tengo.

-          Y para qué quiere esos datos, me atreví a preguntar.

-          Ah, no se preocupe, es para la dedicatoria.



Ni que decir tiene que mordí el anzuelo con apetito. Acabo de ver hoy el libro y recordé la historia. Realmente es un esfuerzo ímprobo de investigación, que seguramente no le ha devuelto en moneda el esfuerzo realizado, pero que a buen seguro ha proporcionado al escritor intensos años de investigación y descubrimientos.

Por medio de nomenclaturas gallegas, linajes, firmas que van evolucionando, parajes del nuevo mundo nominados del mismo modo que ciertas aldeas de Pontevedra y sobre todo por ciertos hechos acaecidos antes de la fecha del descubrimiento, y por la existencia del apellido Colón en Pontevedra, el escritor llega a la conclusión que Pedro Alvarez de Soutomaior, Pedro Madruga, que a raiz de las revueltas Irmandiña buscó refugio en Portugal e hizo amistad con el Rey Portugués y Cristóbal Colón son la misma persona.



Y yo he contribuido a descubrirlo.

En Orense a tantos de tantos.



http://www.galiciahoxe.com/index.php?idEdicion=1028&idMenu=5&idNoticia=350199

martes, 5 de marzo de 2013

Xantar.



 La feria de Xantar en fotos.


Descansaba desde hace un año este borrador, que ahora publico aprovechando de nuevo la fiesta de Xantar, que comienza hoy día 6 de marzo en Orense y acaba el domingo día 10.




Se ha celebrado en Ourense del 2 al 5 de febrero la XIII Feria de Xantar, que se publicita como  el SALON GALEGO DE GASTRONOMÍA Y TURISMO.

Xantar nació para acercar la gastronomía y el turismo orensanos a las demás regiones de España. A pesar del placer que me produce pasear por sus Stands,  por sus restaurantes de varias regiones de España e incluso del extranjero y degustar sus caldos de las cinco Denominaciones de Origen, me temo que aquel propósito aún está por conseguir; personalmente opino que este Salón Gallego de la Gastronomía y el Turismo, debería celebrarse cada año en un lugar diferente de España para mejor llegar a las gentes de otros lugares y atraerlos a esta olvidada ciudad,  deseosa de ofrecer al visitante cuanto tiene, que es mucho más de lo que pueden ofrecer otros destinos que se han convertido en masivos.
  Presente en cada una de las trece ediciones, no puedo por menos de alabar el buen gusto y la calidad de todos los productos y actividades que se realizan.



La elegancia en el vestir de la mesa.

El Record Guinnes al mayor número de Menús, en Riós.

Nuevos miembros de la Cofradía Chaine des Rotisseurs, entre los que se encuentra A Fraga da Petada


Cofradía francesa de la buena mesa.


Los vinos de Galicia. Puede observarse la difente tonalidad de blanco en la misma cosecha.


La lamprea ahumada

El mojito.



Representación del Concello de A Veiga.

Diferentes tonalidades. En el centro, un mencía joven. A la derecha un mencía con barrica.


El Secretario de la D.O. Monterrey ensalzando sus vinos.



El representante de las Islas Azores, vendiendo patria. No confundir las azafatas del fondo con Blair, Aznar y Bush, nada que ver.


Este año, después de la decepción del año anterior con el Restaurante francés, unos amigos mi esposa y yo acudimos a Castilla León- Puebla de Sanabria. Os dejo el menú.


Croquetitas de boletus
Ensalada de pimientos asados de Los Valles
Morcilla zamorana con cebolleta caramelizada, pasas y piñones
Habones Sanabreses
Sorbete digestivo La Casona
Cuarto de lechaza I.G.P asado al horno
o Chuletón especial de ternera de Sanabria
Pastel casero de crema y chocolate
Vino D. O. Toro.

Precio, 28 euros per cápita.

Una ganga.



Orense a tantos de tantos, feria de Xantar.




domingo, 3 de marzo de 2013

Dar de beber al sediento.







A menudo aparece algún tipo de encuesta que sin ser científica clarifica cuestiones que suelen ser motivo de tertulia en los bares.
En una de ellas se preguntaba a individuos de cualquier condición social  qué denominación de Origen de vinos españoles conocía y la de O Ribeiro saltaba siempre detrás de La Rioja. Efectivamente, O Ribeiro a pesar de ser de las denominaciones de Origen más antiguas y piedra angular de muchas de ellas, es relativamente reciente. No así sus vinos que datan de más de mil años de antigüedad.  Los vinos de Ribadavia fueron de los primeros en exportarse a América y a Inglaterra, hasta que los ingleses, tipos blandos, se declinaron por los dulces Oportos.
En Simancas constan las pruebas de lo que digo. En el juicio de Bobadilla, cuyos legajos se descubrieron recientemente y que se guardan en aquella población Salmantina, se relatan los sinsabores que Cristóbal Colón padeció a cuenta de las “pesquisas” del juez pesquisidor D. Francisco de Bobadilla, a quien los Reyes Católicos habían enviado alarmados por las noticias que llegaban del Nuevo Mundo y que referían injusticias,  mala administración y abusos múltiples de parte del Descubridor de las Américas, tanto con los aborígenes como con los propios cristianos. Dicho juicio recoge el testimonio de 22 testigos que relataron ejecuciones, persecuciones, violaciones, vejaciones y desobediencias varias a las leyes y a los Reyes que las habían promulgado, pero sin duda fue el testimonio de un marinero,  que había viajado con Cristóbal Colón el que  cambió el rumbo del juicio en contra del Almirante al declarar;   “..Estando enfermo el obispo, pidió una arroba o dos de vino porque la ración que le davan era poco para su dolencia, e no ge lo quisieron dar, e lo vio morir e derramar el dicho vino.”(Juicio de Bobadilla, folios XVIII y XIX.)

Sospecho, aunque no me atrevo a confirmarlo, que fue este testimonio el que hizo que Cristóbal Colón hubiese de viajar, con grilletes, a España ocupando el mencionado Francisco de Bobadilla, hombre sencillo y recto de carácter según cuentan testigos presenciales, el virreynado de aquellas tierras.

Y es que se demuestra que es reo de pena mayor quien niegue vino a un cristiano. Y si es Obispo con mayor motivo.

Orense a tantos de tantos.






martes, 12 de febrero de 2013

Sareb ocnab olam






He tardado en hablar del Banco Malo, en la esperanza de que con el tiempo, como les sucede a algunos humanos, se fuese haciendo bueno. En vista de que no ha cambiado ni una miaja la idea que de él siempre he tenido, intentaré explicaros como suelo hacer, con palabras sencillas de hombre de pueblo, qué digo de pueblo, de hombre de aldea, lo que para mí es y será el banco malo.
Un  timo. Eso es. Un tocomocho. Es tan malo que incluso le han puesto un nombre musulmán. SAREB.
Comienza el banco malo por ser un engaño al principio básico contable de partida doble; toda partida del debe ha de tener una correspondiente partida en el haber. Del mismo valor, sin trucos.
Los que os acercáis a los cincuenta y quienes los hemos sobrepasado, recordamos nuestra niñez como un balón de fútbol. Balón que urdíamos con trapos, cuerdas y otros utensilios que daban consistencia a la imaginación. Y recordáis que siempre había un chico rico con un balón impecable que  amenazaba con llevárselo cada vez que le pitábamos falta, falseando con ello toda la reglamentación futbolística. Por tanto, había que aceptar sus empellones sin rechistar. Nunca había penaltis ni expulsiones para el chico rico.
Ocurre algo parecido con el SAREB. Para que fuese posible hemos tenido que mirar hacia otra parte para no ver la bancarrota de las entidades que midieron mal sus inversiones. No pasa nada, nos llevamos la carne caducada a otro congelador...y por arte de magia contable, el banco en ruina ya es solvente. Por arte de magia y por los dineros que D. Estado abona por la carne caducada.
Y pagamos, todos, aquella carne como si fuese ternera. Y uno, en su cenital ingenuidad, piensa que no hay problema; D. Estado Misericordioso acordará una salida digna para aquella carne, alimentando a quienes poseen toda la miseria que la situación les ha regalado. Y me tranquilizo. Y entonces leo que D. Estado busca inversores particulares para el banco malo. Y es ahí cuando pierdo la poca ingenuidad que me queda. Si hay inversores privados, ha de haber beneficios, si los hay quiere decir que aquella carne pasada de fecha ha de venderse a mayor precio del que inicialmente se pagó.  Además de ser una tarea complicada, ya que quien está harto no comprará carne caducada y quien no puede tampoco lo hará, llego a la conclusión de que  o no habrá inversores privados, o si los hubiere, pactarán beneficios, de tal manera que ya me veo sin el dinero que he puesto y sin los beneficios que supone poder contar con una reserva de carne para días de hambruna. Esa carne, que un día fue nuestra, ahora es de ellos. Por un milagro contable.
Desde que surgió la idea del Banco Malo, todas las personas con quienes hablé me comentaban que ahora sí que se podría comprar carne a bajo precio. Y siempre mantuve la misma opinión; se comprará a bajo precio si quien la vende, tiene necesidad de hacerlo. Una vez que esa necesidad ha desaparecido, la especulación se hará cargo. Y jamás bajaron los precios especulando. Y jamás nadie que ha prestado dinero, ha dejado de cobrar por él.

De nuevo el chico rico nos ha empujado y pateado y tenemos que decir que nos hemos caído. Salvo que  queramos quedarnos sin balón.
Me da que tendremos que escotar entre todos para un balón nuevo.

En Orense a tantos de tantos, pateados y contritos.

http://www.elconfidencial.com/tags/temas/banco-malo

sábado, 2 de febrero de 2013

Por qué lo hiciste, Richard Wagner.


                              



No quisiera con mis maledicencias menoscabar el honor del preclaro músico, del genial compositor, pero tampoco quería que pasaran carnavales sin descubrir la cara oculta de este ser único que cometió, y es el que me interesa, al menos un error.

Lo tenía todo. Los libros cuentan y no paran de su innato virtuosismo musical, de su saber vivir, de su capacidad exagerada de saborear la vida, las mujeres,  el vino. Y es este un apartado en el que me quiero detener, por que llamó mi atención en cuanto leí entre los arpegios de Parsifal ocultas loas  a los caldos de Burdeos.

 
El contacto con el vino le fue sumamente productivo a D. Richard, ya que en sus inicios gozó del mecenazgo de un bodeguero de Burdeos, que puso, animado por su esposa Laussot Jessie, la fortuna y la  bodega  de él a la disposición de Wagner, de modo que no tenía  más que bajar las escaleras que daban al sótano de la casa en donde vivía para gozar de los más afamados caldos de la época, mientras tarareaba por lo bajo, Tannhäuser. Es bien conocido que sentía predilección por la AOC Saint Joseph, del Ródano Francés, pero en absoluto le hacía ascos a la de Saint Peray o a cualquier otra de aquellos agraciados pagos; también era aficionado al Cognac y en menor medida al Champagne. La relación de los restos de su bodega, así lo indican, legando más de 300 referencias de vino, que se hacía suministrar por Maison Faure, la misma casa que proveía a las cortes británica y austríaca de la época.


En la ópera Parsifal, que él compuso, el protagonista trata de encontrar el Santo Grial, la copa que San Mateo  dice que Cristo usó en la Última Cena. Es por ello un sarcasmo que fueran las copas las que le hicieron caer en desgracia.
Podía Wagner y él lo sabía, descorchar cualquiera de los caldos que en la casa existían, donados gentilmente por el mecenas antedicho, así como una asignación más que generosa para que se dedicase únicamente a sus composiciones. No era mucho  pedir, por tanto por parte del benefactor, cierto respeto por las copas que él tenía en gran estima. Podría usar cualquiera de las estanterías del salón. Pero no. Don Richard no se conformaba con eso y un día el mecenas le sorprendió bebiendo de las copas de Madame Jessie, lo que le provocó un acceso de ira comprensible que dio con D. Richard fuera de la casa y sin la correspondiente asignación.
Este episodio no tuvo afortunadamente ninguna consecuencia para la historia de la música, ya que por entonces Richard Wagner se había hecho con un interesante mercado al que se uniría muchos años más tarde toda una pléyade de svasticas lideradas por un apuesto soldado de bigotillo.

En Orense a tantos de tantos, bicentenario de D. Richard.






miércoles, 16 de enero de 2013

Enseñar al que no sabe.








Estimado D. Santiago, reverendo padre:

De mano de nuestro común amigo Manuel he recibido el pasado día 10 un sobre a mi nombre y de su parte de usted.
Como quiera que nada me debe y no siendo yo hombre cuya fama merezca sobres, quedé ligeramente perplejo por el presente. No obstante y pensando que se trataría de una petición de donativo para la parroquia que tan dignamente pastorea, sopesé la cartera para adivinar mis posibilidades y sus esperanzas. Mientras tanto abrí el sobre y extraje su contenido; una hoja escrita en inglés y extraída de la Wilkipedia que nada me dijo, por lo que continúe con mis quehaceres. No obstante no me cuadraba que, siendo usted pastor, acostumbrado al pedir, nada me fuese demandado y de nuevo extraje y analicé la cuartilla. Un retrato sombreado de Churchill y un texto, como ya dije en inglés, que aunque quisiera no podría comprender; es proverbial mi ignorancia en materia de lenguas anglosajonas.


 Continué pues con mi trabajo y no me preocupé más del sobre que dejé entre los papeles pendientes de clasificación. Y entonces, de pronto, como una iluminación emanada del Dios al que usted adora, tuve una intuición y recordé. Abrí de nuevo el sobre y allí encontré, debajo de la figura de Churchill y en letra muy pequeña, el motivo de su atención hacia mí. Y recordé la comida que a invitación de nuestro común amigo tuvimos el pasado día 2 del presente mes de enero. Y la conversación que giró en torno a la literatura y a los premios Nobel. Y cómo usted nombró a Churchill como premio Nobel y cómo yo, asno de mí, dudé de la autenticidad de esa información, achacándole al orondo personaje únicamente un Nobel en cosas de Paz. Y recuerdo, ahora lo recuerdo, su mirada entre compasiva y sorprendida. Por ello, debidamente testificado  por mano de nuestro común amigo Manuel, me envía las pruebas palpables de mi ignorancia: Winston Churchill The Nobel Prize in Literatura 1953.
Poco importa al caso que dicho premio fuese o no merecido. Ahí estaba la prueba que conservaré con toda indignidad en el armario de los baldones.

Debido a las molestias que usted se ha tomado para desasnarme y en justa compensación, no puedo por menos que hacer público, con la máxima publicidad de que soy capaz, mi blog, que leen cientos de personas, cinco concretamente, al tiempo que prometo girar noticia a todos los comensales de aquel banquete, a fin de que sean testigos de mi ignorancia y de su caridad cristiana cumpliendo con la obra de misericordia que el Señor le encomendó, de enseñar al que no sabe. 

Quedo de usted afectísimo y nada afectado, que besa su mano.

Y en Orense a tantos de tantos.


viernes, 28 de diciembre de 2012

Diálogos de Nochebuena.






                                            Playa de los Cristales, Laxe



A pesar de las ausencias que en cada familia se producen en Nochebuena, a pesar de los pensamientos nostálgicos, de las penas contenidas, es noche de sosiego, de reuniones y de celebración alegre. De olvidos, de quítame allá esas penas y de perdones adosados.
De carantoñas, de villancicos, de dulces y de alegrías. De Mazapanes y de sonrisas.

Y de vacile a mitad de cena.

.- Papá, este vino que has elegido, es perfecto para la cena..tan....intrincado.

Es el hijo mayor, que desde su distancia intelectual, comienza el juego. El pequeño le mira de reojo y sonríe con los ojos pícaros acompañando perfectamente la sinfonía.

.- Más bien creo que es un vino….inextricable.

.- Imposible, si fuese inextricable no se entendería. Y se entiende perfectamente. Dice: Ribera del Duero, Reserva. Tal vez quisiste decir inexpugnable.

.-No quise decir tal cosa. No es inexpugnable, ya te has engullido media botella!

.- Recuerda que el blanco Albariño te lo apropiaste. Apenas me llegó a la copa.

.- Porque estabas obsesionado domeñando los langostinos con el cuchillo y el tenedor, en lugar de con la mano. Eres un Tancredo. Por eso no bebiste.

.- Estaba esperando la ocasión de catar un vino más….rotundo.

.- Entonces reconoces que te has equivocado en la primera valoración. No puede ser intrincado y rotundo a la vez.

.- Y porqué no. Mira a papa, es intrincado y rotundo. Sobre todo de caderas.

.- No te metas con papá, no tiene culpa de ser un gourmet a todas horas. Recuerda que si quieres saber como serás, mírale.

.- Este vino por sus características organolépticas más bien parece enclítico.
.- Te has confundido, como promesa de sangre de Cristo habrás querido decir encíclico.

Ante tanto jolgorio y “vacilación” el señor tomó la palabra y dijo: ESTE VINO ES EL QUE HABÍA EN LA BODEGA, SI NO OS GUSTA COMPRARÉ OTRO CON LO CUAL NO PODRÉ COMPRAR REGALOS DE REYES.

.- Por dios, Papá, este vino es perfecto, es redondo, armonioso, recuerda a lejanos bosques balsámicos, a incienso, a regaliz, a canela fina. Es un vino goloso, equilibrado en sus taninos, el alcohol apenas perceptible, con aromas propios de las nobles maderas en que ha sido criado. Es perfecto.Por Dios no compres ningún otro.!

Y siguióse la cena, con risas y veras y velas y familia.

Felices Fiestas. En Orense a tantos de tantos de la Navidad de 2012






jueves, 13 de diciembre de 2012

Sr. Usted. ¿Quién paga sus camisas? O historia de una camisa




Olvidaros de todo lo que sé de economía. A la vista de los últimos acontecimientos, muy poco. Y tomad asiento.  

Abriremos un vino de Jumilla, nunca bien ponderado por los críticos. Disponen no obstante en Jumilla de una uva autóctona de mucha enjundia: la monastrell, que están utilizando con acierto, para posicionarse con ventaja en este mercado de pasión y fantasía que es el vino.



visitas guiadas y comidas en viña elena murcia
                                   Jumilla  (Murcia)


Después de este arranque de presunción imperdonable y que ya me habréis perdonado, continúo con lo que realmente me trae aquí; advertiros de que vosotros, clas media, o menos que eso, disculpad si os ofendo, estáis pagando las camisas ( y tantas otras cosas) de la gente guapa.
Sabéis que no me gusta tirar de libros de economía ni de sesudos premios Nobel, sino del sentido común y de la experiencia.
Por eso iré desarrollando mi tesis, comprobada y confirmada, en torno a las camisas que fulanita de Tal y Otros, modistas importantes, venden a quien pueda comprarlas a 80 euros la pieza, y no la gruesa; ni la docena.
Camisas que, en el mejor de los casos, son confeccionadas en España al módico precio, absolutamente innegociable de 1 euro el corte más 1 euro el cosido y colocado de botones. Dos euros. Euros dos. Eso sí, la camisa es de un buen paño, de ese que en el arca se vende. Estimemos pues el valor del paño en diez euros, para ser generosos. Sumamos por tanto  en el camino doce euros. Doce.
La diferencia entre 80 y 12, hasta aquí sé sumar sin calculadora, son 68 euros. Sesenta y ocho euros. Lo que supone un beneficio del 600% aproximadamente.
Y aquí viene el meollo de la cuestión. Dejad el Jumilla y prestad atención y lo comprenderéis todo. Habíamos quedado que el corte y el cosido tenían un coste de 2 euros. Y claro, el taller de costura, no puede sobrevivir. Y ahí entras tú. Y yo. El taller de costura pide al estado una subvencioncilla que el estado, padre generoso, le concede religiosamente y que se apaña para que sea crónica. Y clónica. Y cíclica.
¿Y cual es el efecto real de los hechos que os relato? Pues que entre todos estamos financiando las camisas del Sr. Gallardón, del Sr. Wert, del Sr. Rato, del Sr. Botín, del Sr.Camps, incluso me atrevería a decir que del Sr. Méndez, D. Cándido. Y lo que más me jode, perdonadme la expresión, las de Jorge Javier y las de Matamoros!

Es fácil, pues, a pesar de las dos copas de Jumilla, extraer una sencilla conclusión que no por sabida es menos cierta: han dilapidado nuestros dineros sin control alguno. ( Vaya novedad!)  y se lo han entregado, vía pequeños talleres de confección, a modistos de alta costura en donde compra aquella gente guapa, mientras tu y yo, igualmente agraciados pero responsables, nunca nos interesará comprar. Y alguien tendrá que poner coto a este desmadre, aunque sea un poco tarde. He dicho.


Y vale ya de darle a la botella. Y si tenéis dinero, haced el favor de moverlo, que me llegue.

Orense a tantos de tantos.  



lunes, 3 de diciembre de 2012

Historia de una botella.





Un amigo, hace unos años, tuvo la generosa ocurrencia de obsequiarme con uno de esos regalos envenenados que en un primer momento agradeces boquiabierto, pero que pasado el enamoramiento inicial, adviertes en toda su magnitud el auténtico alcance del malévolo obsequio: Una botella de Vega Sicilia, Valbuena, cosecha de 1996.
Venía en un estuche sin referencias, le dí amablemente las gracias y lo deposité con cuidado en el asiento trasero amparándolo a modo de cuña con la cartera para que no sufriera movimientos bruscos.
Una vez en casa comprobé de qué se trataba y pegué un brinco mental de alegría irrefrenable. Aunque pudiera permitírmelo, nunca se me ocurriría invertir esa cantidad de dinero en vino. Y es uno de esos caldos que un humilde aficionado ambiciona probar al menos una vez en su vida. La segunda reacción, ya en frío, es buscar el momento oportuno para degustarla. El vino ha de beberse en compañía. Y ahí empiezan los problemas. Si la compañía es numerosa, una botella no será suficiente para satisfacer el cálido regalo que la amistad supone. Por lo que has de invertir, al menos, en una segunda botella. Pero mientras tanto, conviene  acondicionar un lugar para preservarla del calor y de la luz, que desvirtuarían sus innegables méritos. Y héme aquí con un problema que antes del regalo no tenía. Una bodega-nevera vino para resolver parte de mis cuitas. No me resultó costoso llenarla, pero, a pesar de mi afición, no entraba en mis planes inmediatos. Así pues, el regalo se estaba convirtiendo en una fuente de gastos y preocupaciones. Afortunadamente, o no, ese año no se presentó ocasión para degustarla y de nuevo en las Navidades de 2011, me sorprendió mi amigo,aunque ya menos, con dos nuevas botellas de Vega Sicilia, esta vez Único.
Y la ocasión, calva y con el saco lleno de alegrías, llegó a lo largo de este año 2012 que termina. Y es que a menudo los hijos, aún a pesar de nuestras limitaciones, completan todas sus expectativas.

 Espero pues que este año Manolo conserve la sana costumbre adquirida y mantenga el listón al nivel que me tiene acostumbrado.
De las notas de cata, os informaré en otra ocasión, brevemente, para no resultar demasiado boquifresco.

En Orense a tantos de tantos. En Otoño.